Rejuvenecimiento con Plasma

 

El rejuvenecimiento con plasma
es un tratamiento facial que se
realiza con la sangre propia.

 

En esta sección no solo quiero contarte en qué consiste el tratamiento de rejuvenecimiento facial realizado con plasma rico en plaquetas (PRP) sino que te voy a contar cómo fue mi experiencia cuando me lo realicé.

 

Mi Primer Tratamiento PRP

 

En realidad la experiencia es una historia un poco graciosa. Resulta que yo no conocía la técnica PRP ni sabía en qué consistía. A través de una promoción me ofrecieron un bono para una limpieza facial con plasma en un centro de belleza.

Cuando lo compré supuse que era un facial común y corriente pero con la aplicación de alguna crema o mascarilla especial.

En el mejor de los casos me imaginé una limpieza profunda más algún procedimiento realizado con una máquina de estética similar al de luz de alta frecuencia que usualmente se utiliza en los faciales para cerrar y cauterizar los poros.

Asistí al centro de estética con las expectativas anteriores. Todo iba muy bien mientras me hacían la extracción de comedones hasta cuando llegó una auxiliar médica y me dijo que me iba a extraer mi sangre.

Francamente casi muero de un choque nervioso. Nunca me imaginé que tuviera que dar mi sangre para el tratamiento. Estaba totalmente perdida y tuve que pasar la pena de la ignorancia y preguntar de qué se trataba esta técnica.

 

¿En qué consiste el PRP?

 

Enseguida aprendí que la técnica de rejuvenecimiento facial con plasma es un tratamiento relativamente nuevo. Cada vez es más popular y acogido en los institutos de belleza porque se realiza con la propia sangre del paciente, lo cual lo hace más natural y seguro en comparación con otras alternativas de tratamientos faciales.

Se realiza por medio de mesoterapia o infiltración en la piel. Se denomina así porque se realiza con el plasma de tu propia sangre. Este suero sanguíneo está compuesto de plaquetas. Dichas plaquetas contienen factores de crecimiento que son como nutrientes que regeneran la piel.

No tuve otra opción que aceptar el tratamiento. Ya había pagado el bono y estaba prácticamente con la aguja en el brazo. Confieso que tenía un poco de miedo porque nunca me había inyectado nada en mi cara ni tampoco estaba interesada en hacerlo.

 

¿Cuál es el Procedimiento?

 

Ese día me extrajeron 4 tubos de sangre, los cuales fueron debidamente marcados y en seguida se llevaron a la fase de preparación del tratamiento.

Rejuvenecimiento con Plasma
Para esto, los tubos de sangre se pasan por un proceso de centrifugado.

El calor y las revoluciones hacen que el plasma se separe de los glóbulos rojos en la sangre.

Cuando el tubo sale de la máquina de centrifugado se ven dos secciones, una encima de la otra.

En el fondo del tubo quedan los glóbulos rojos y encima el suero que es un líquido aceitoso color semitransparente.

A continuación me inyectaron este plasma en la piel utilizando una jeringa diminuta.

El suero se inyecta principalmente en las arrugas existentes o en las líneas de expresión.

Como en mi caso no habían arrugas ni líneas de expresión marcadas, la esteticista se enfocó en las zonas con alta probabilidad de aparición como en la frente, el contorno de los ojos y alrededor de la boca.

En esta parte del tratamiento básicamente se rellenan las arrugas o zonas potenciales con el plasma sanguíneo. Este se absorbe en la piel y luego la regenera gracias a sus benéficas propiedades.

Durante la mesoterapia sentí pequeños pinchazos y un poco de ardor y dolor mientras entraba el suero. Sin embargo, fue un dolor totalmente soportable. Además, la esteticista fue muy cuidadosa por ser una paciente novata en el tema =).

Al final, el plasma que sobró me lo aplicaron en la superficie de mi cutis y cuello. No sentí ningún olor particular pero sí pude comprobar su textura oleosa.

Naturalmente se generó inflamación en los lugares donde la aguja penetró. Por esta razón, después de infiltrar el plasma, me realizaron una crioterapia o aplicación de frío para desinflamar la piel.

Para esto me pusieron una máscara de gel frío en la piel y la dejaron actuar durante 20 minutos. Cuando me la retiraron la inflamación era mínima y prácticamente no se notaba.

Aunque me advirtieron de posibles moretones o inflamación durante el resto del día, la verdad es que corrí con suerte porque no tuve ninguna reacción.

Los resultados fueron inmediatos en la medida en que sentí la piel más radiante y fresca el mismo día. Asimismo, al siguiente día noté que mi piel se veía más bella y joven.

 

Cantidad de Sesiones y Cuidados Posteriores

 

Dependiendo del estado de la piel, es posible que se requieran varias sesiones de plasma. En el lugar al que asistí aconsejan realizarse 4 sesiones cada 8 días durante un mes y después renovar el tratamiento una vez por año. Esto con el fin de obtener y conservar mejores resultados.

Algunas recomendaciones básicas post-tratamiento fueron: tomar reposo durante el resto del día, no agacharme, no cargar elementos pesados, dormir boca arriba, usar protector FPS 50 contra rayos UVB y UVA, evitar el sol, evitar el sereno y no ingerir bebidas alcohólicas.

Todas estas recomendaciones eran necesarias porque de no hacerlas podía ocasionar inflamación de la piel y además podía eliminar por completo el efecto de rejuvenecimiento.

Finalmente, en los tubos quedaron los glóbulos rojos. Estos me los entregaron para que en casa me los aplicara yo misma como mascarilla de 20 minutos durante 4 noches antes de acostarme.

Estos glóbulos rojos generan un efecto de lifting en la piel porque al secar la tensionan. Tuve que conservarlos en el refrigerador y enjuagarme la cara con abundante agua fría.

De manera que esta es una historia con final feliz. A pesar de que tenía miedo antes del tratamiento, hoy me siento satisfecha con los resultados y puedo decirte con propiedad que te lo recomiendo.

Cuéntame si has tenido una experiencia similar o graciosa con tu piel.

 

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