Los alfahidroxiácidos (AHAs) y betahidroxiácidos (BHAs) son
ácidos orgánicos.
Se extraen principalmente de las frutas verdes como manzanas, limón y uvas, de la caña de azúcar, la leche y de otros cítricos.
Dentro de estos ácidos se encuentran el glicólico extraído principalmente de la caña de azúcar, máltico de la manzana verde, tartárico de la uva verde, cítrico de cítricos como el limón y láctico de la leche amarga.
Son muy apreciados en la industria cosmética y de cuidado de la piel por sus propiedades exfoliantes.
También por su capacidad de limpiar los poros de la piel retirando las células muertas de la superficie de la epidermis y estimulando la generación de nuevas células renovadas.
Con su uso rejuveneces tu piel gracias a la regeneración de las fibras de colágeno y elastina que permiten. Por lo tanto, sientes tu piel más suave, firme y elástica.
Los AHAs y BHAs tienen estructura distinta, sin embargo sus efectos en el rejuvenecimiento facial son similares. Algunos estudios consideran que los BHAs son más efectivos y menos irritantes para la piel.
Beneficios de los AHAs y BHAs
¿Sabías que el proceso de regeneración de cada célula de tu piel puede durar entre 3 y 4 semanas? A medida que envejecemos y nuestro metabolismo se hace más lento, este proceso puede aumentar a 6 semanas.
Por esta razón el uso de productos de cuidado de la piel que contengan AHAs y BHAs es clave para ayudar al proceso de regeneración de tu piel y de tu rejuvenecimiento facial.
Los principales beneficios de los AHAs y BHAs son la exfoliación interna y el aumento del volumen de la producción celular que se genera en tu piel. Estos dos beneficios permiten tu rejuvenecimiento facial a medida que mejora la claridad, tono y textura de tu piel.
Las células muertas acumuladas en tu piel impiden la absorción de nutrientes y humedad esenciales para su funcionamiento. Estos ácidos esenciales ayudan a desligar la capa externa de las células lo que permite que sean exfoliadas con mayor facilidad.
Sin esa capa de células muertas, tu piel aprovechará aún más la hidratante y protector solar que apliques, también permitirá que el maquillaje luzca mejor. Tu piel en general lucirá más fresca y más clara gracias a la acción de los AHAs y BHAs.
Al exfoliar tu piel, estos ácidos orgánicos reactivan la producción de nuevas células. Si las células de tu cutis están sanas, no solo se generarán células más rápidamente sino que tu piel lucirá más joven.
Los AHAs y BHAs se absorben con mayor rápidez y producen mejores efectos cuando la piel está libre de impurezas. Aunque la limpieza diaria garantiza que tu piel se mantenga fresca, es necesario realizar periódicamente un facial para lograr una limpieza profunda de la piel. Esto permite un mejor aprovechamiento de los productos que aplicas.
¿Cómo utilizarlos?
Como su nombre lo indica los AHAs y BHAs son ácidos y por esta razón es necesario aplicarlos con cuidado en la piel. Es posible que al principio te generen irritación. Sin embargo con el uso continuo el enrojecimiento y ardor pasan, lo que te permitirá disfrutar de tu rejuvenecimiento facial.
Te sugiero siempre adquirir productos que además de estos ácidos contengan extractos hidratantes que regulen la acidez en tu piel y te ayuden a suavizarla.
Sin importar los tipos de piel, tanto las pieles de hombres como mujeres pueden beneficiarse de los AHAs y BHAs.
La clave está en escoger la concentración de ácidos apropiada y en el balance con componentes hidratantes preferiblemente naturales y botánicos.
En pieles muy sensibles se deben utilizar con precaución. Te sugiero consultar un dermatólogo si tienes dudas sobre qué producto es más apropiado para tus necesidades de rejuvenecimiento facial.
Aunque se consigue una gran variedad de alternativas en el mercado con estos componentes, te sugiero escoger opciones que te ofrezcan calidad más que economía.
Vitaminas
Tanto el consumo diario como la aplicación directa de vitaminas en tu piel, permite el mejoramiento de su salud y su rejuvenecimiento.
Cuando las consumes por medio de alimentos naturales como frutas y verduras o por medio de suplementos nutricionales, tu cuerpo las sintetiza llevándolas a sus células.
Las vitaminas por ser antioxidantes, reparan tus células del efecto dañino ocasionado por los radicales libres, lo que se refleja en un beneficio y mejoría para tu piel.
Cuando las aplicas a través de productos para el cuidado de tu piel como hidratantes o fórmulas vitaminadas y avanzadas para el antienvejecimiento, éstas ingresan en tu piel estimulando la generación de colágeno y elastina. Naturalmente esto genera un efecto de rejuvenecimiento en tu piel.
Los productos de cuidado de la piel cuyos ingredientes son vitaminas provenientes de cítricos deben aplicarse preferiblemente en la noche para evitar manchar la piel con la exposición al sol durante el día.
Las vitaminas más utilizadas para rejuvenecimiento de la piel son la vitamina A, vitamina C y vitamina E. Estas vitaminas son beneficiosas para tu piel porque:
- Reparan el colágeno y elástina de tu piel.
- Ayudan a disminuir y suavizar sus arrugas.
- Fortalecen tu piel haciéndola más flexible y elástica.
- Corrigen imperfecciones mejorando la textura y tono de tu piel.
Ácido Retinoico
El ácido retinoico se deriva de la vitamina A. Tiene propiedades exfoliantes muy similares aunque más fuertes que las de los AHAs y BHAs.
Cuando se aplica este ácido en la piel, produce un efecto de peeling facial pues retira las capas de piel muerta y penetra en las capas profundas regenerando el colágeno. En poco tiempo la piel se reafirma y aumenta su elasticidad.
Esta sustancia es ampliamente utilizada en tratamientos para el acné y de rejuvenecimiento. Contribuye a limpiar la superficie de la piel, disminuye líneas de expresión y arrugas, mejora la resequedad y ayuda a controlar enfermedades de la piel como manchas o pigmentación anormal.
Su uso debe ser controlado, pues dependiendo de los tipos de piel puede ocasionar enrojecimiento, ardor o quemazón, en especial en las pieles sensibles.
Estos efectos secundarios son normales dado que la piel muerta se está desprendiendo. Usualmente pasan al poco tiempo de aplicación, a medida que la piel se regenera.
Sin embargo, siempre es útil el seguimiento por parte de un dermatólogo o especialista en cuidado de la piel que controle la frecuencia de uso de este ácido.