Su textura es delgada y fina, razón por la cual tiene tendencia a presentar
venas o capilares rotos y
reacciones alérgicas a casi cualquier tipo de producto de cuidado de la piel, cosméticos o perfumes.
Este tipo de piel se identifica fácilmente cuando se aprecian zonas rojas o rosadas en el cutis, en especial en las mejillas. También cuando se enrojece después de exponerla al sol o al viento. En general, es muy sensible a las condiciones climáticas.
Su superficie puede presentar deshidratación, dermatitis, congestión y acidez. Por ser tan delgada, presenta ausencia de defensas y usualmente no protege las capas internas, dermis e hipodermis.
Usualmente, los tratamientos para equilibrar este tipo de piel inician por fortalecer y limpiar el cuerpo desde sus organos internos, lo que permite mejorar la circulación de la sangre y linfa.
Cuando la piel es sensible en extremo, lo más aconsejable es utilizar tratamientos y cuidados recetados por dermatólogos especializados. Cambiar constantemente de marcas o tipos de productos puede irritarla y debilitarla aún más.
Consejos para su cuidado
- Escoge productos para su cuidado que sean hipoalergénicos, no comedogénicos, dermatológicamente comprobados, botánicos y sin fragancias artificiales.
- Hidrata siempre y constantemente la zona de las mejillas para evitar y disminuir la ruptura de las venas.
- Evita totalmente el uso de tónicos astringentes o con alcohol. Si es necesario utiliza únicamente tónicos hidratantes, naturales o botánicos.
- Siempre utiliza un protector solar de factor alto y de amplio espectro, es decir que te proteja contra todo tipo de luz utravioleta, sin importar si estarás o no al aire libre.
- No expongas la piel a cambios climáticos fuertes. Si permaneces en climas muy fríos protege tu cutis con bufandas o mantos. Si estás en climas muy cálidos evita los rayos del sol con sombrillas de filtro solar.
- Procura bañarte siempre con agua al clima o tibia. El agua muy caliente o muy fría pueden lastimar tu piel.
- Consulta siempre tu dermatólogo antes de utilizar cualquier producto de cuidado de la piel, cosmético o perfume.